Call us  Teléfono +52(33)3669·3434 ext. 3277 qmedios@iteso.mx

Periférico Sur Manuel Gómez Morín #8585 CP. 45604 · Tlaquepaque, Jalisco, México

Monitoreo 13 de noviembre de 2013

Ninguna noticia hoy El Informador y La Jornada

 

 

Telefónica busca opciones para aumentar presencia en México: Bloomberg

Excélsior

Redacción

13 de noviembre de 2013

 

CIUDAD DE MÉXICO.- El proveedor de servicios de telefonía celular Telefónica busca potenciales socios, así como empresas que puedan ser compradas, en un intento por incrementar su presencia en México y hacer frente a la competencia que representa América Móvil, informó esta mañana Bloomberg.

 

La publicación cita como fuente a tres personas cercanas a la negociación que se negaron a ser identificadas.

 

De acuerdo con la Bloomberg, Telefónica se ha acercado a Grupo Iusacell, propiedad de Ricardo Salinas Pliego; así como a Grupo Televisa y Megacable Holdings.

 

Asimismo, reportó el acercamiento con Santander y BBVA Bancomer, quienes podrían financiar la operación.

 

América Móvil, propiedad de Carlos Slim, posee el 70% de las líneas telefónicas e Iusacell alrededor del 10 por ciento. El 20% restante se encuentra en manos de Telefónica.

 

Representantes de las empresas mencionadas por el reporte fueron buscadas, pero se negaron a hacer declaraciones.

 

 

Venden torres de telecom para captar ingresos

El Universal

Carla Martínez

13 de noviembre de 2013

 

Busca Telefónica socio

Mural

Staff

13 de Noviembre de 2013

 

Telefónica Movistar busca socio para competir con Telcel y Telmex.
Para ello planea comprar o aliarse con Megacable o Iusacell, de acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones citadas por la agencia Bloomberg.

La empresa de telecomunicaciones española, que tiene una participación de 20 por ciento del mercado celular en México, ha tenido acercamientos con Grupo Iusacell -empresa de Grupo Salinas y su competidor en televisión Grupo Televisa que controla 7 por ciento del mercado móvil-, detallaron las fuentes que pidieron no ser nombradas.

Otros posibles aliados incluyen a Televisa mismo y la cablera jalisciense Megacable, aunque una operación con esas empresas es menos probable debido a que sus dueños no están dispuestos a ceder control de los activos, agregaron.

Al respecto, el director general de Megacable, Enrique Yamuni, aseguró que por el momento no les interesa establecer una asociación o fusión con Telefónica Movistar, salvo el acuerdo comercial que ya tienen.

“Nosotros siempre hemos estado platicando con mucha gente sobre alianzas, pero con nadie en específico, ahora ya tenemos una alianza comercial y no hemos tenido más pláticas fuera de eso”, afirmó.

La empresa tiene un contrato para una operación virtual móvil que le permite a Megacable ofrecer el servicio de telefonía celular.

“No es algo en lo que hemos estado fuertemente últimamente porque con la nueva Ley de Telecomunicaciones, estamos esperando la legislación secundaria para ver cómo va a venir, lo que es la apertura y la desagregación del preponderante”, agregó.
Consultadas al respecto, tanto Telefónica Movistar como Grupo Iusacell, declinaron hacer comentarios.

La empresa española se concretó a decir que es ajena a este tipo de rumores.
Por separado, otras fuentes agregaron que Telefónica está trabajando con Banco Santander y BBVA para concretar la compra, alianza o fusión.

Abel Hibert, ex comisionado de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), señaló que una posible fusión entre Movistar y Iusacell -que conjuntarían 27 por ciento de las líneas móviles en el País- le daría a la nueva empresa ahorros y más elementos para competir contra Telcel en cuestión de precios.

Agregó que el Ifetel podría ponerle trabas a Movistar, especialmente si se alía con otro operador móvil.

“Desde el punto de vista de un regulador de competencia, siempre es mejor tratar con tres participantes que con dos. Es más fácil que dos participantes en un mercado tengan estrategias cooperativas, lo que puede llevar a que se coludan”, consideró.

Además, Telefónica y Iusacell tienen en conjunto más espectro radioeléctrico que Telcel, pese a que entre los dos tienen 27 millones de clientes, contra los 72 millones de la empresa de Carlos Slim.

Representantes de Televisa no pudieron ser localizados para opinar sobre la negociación, en tanto que los voceros de Santander y BBVA también se negaron a dar su postura.
Con información de Bloomberg, Jorge Velazco, Xóchitl Herrera y Vania Guerrero

 

 

Alerta por ofertas de TV’s analógicas

Mural

Notimex

13 de Noviembre de 2013

 

A dos días de la edición 2013 del Buen Fin, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomendó hacer una compra responsable al adquirir televisiones y considerar que los modelos analógicos dejarán de funcionar en 2015.

El organismo sugirió adquirir televisiones que no deban ser cambiados con prontitud debido al apagón analógico, por lo que ofreció diversos consejos para aprovechar las ofertas y promociones de este fin de semana.

Exhortó al consumidor a denunciar si el empaque del televisor analógico carece de la etiqueta donde se advierta que el aparato no recibe señales digitales.

Debido a que en 2015 sólo habrá televisión abierta digital, es importante evaluar si vale la pena adquirir un aparato con señal analógica, aunque si el consumidor tiene contratado un sistema de paga el aparato no necesitará un sintonizador digital.

Ante ello, la Profeco aconsejó leer las especificaciones de la televisión y buscar las palabras “sintonizador digital”, HDTV o SDTV en la caja o el instructivo.

La Profeco explicó que si el consumidor tiene la seguridad del modelo de televisión quiere comprar, puede revisar en el sitio del fabricante si incluye el sintonizador ATSC A/53, o preguntar al vendedor si la televisión recibe señal digital ATSC o ATSC/53 y pedir una respuesta clara.

Recomienda revisar la fecha de fabricación del televisor pues ningún aparato previo a 1998 recibe señal digital y requerirá un decodificador digital.

El costo de un decodificador digital para televisión es de entre 650 a mil 200 pesos, lo que cual debe ser tomado en cuenta si la intención es comprar un aparato analógico, dijo.

La dependencia agregó que una televisión analógica en oferta implicará adquirir un decodificador y antena digitales para recibir señales abiertas a partir de diciembre de 2015.

Toda televisión analógica nueva debe tener la leyenda “NO recibe señales de televisión digital” y “Si no la tiene, ¡denuncia!”, agregó la Profeco.

 

 

Busca Movistar un socio

Mural

Notimex

13 de Noviembre de 2013

 

Telefónica Movistar busca socio para competir con Telcel y Telmex.

 

Para ello planea comprar o aliarse con Megacable o Iusacell, de acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones citadas por la agencia Bloomberg.

 

La empresa de telecomunicaciones española, que tiene una participación de 20 por ciento del mercado celular en México, ha tenido acercamientos con Grupo Iusacell -empresa de Grupo Salinas y su competidor en televisión Grupo Televisa, que controla 7 por ciento del mercado móvil-, detallaron las fuentes que pidieron no ser nombradas.

 

Otros posibles aliados incluyen a la misma Televisa y la cablera jalisciense Megacable, aunque una operación con esas compañías es menos probable debido a que sus dueños no están dispuestos a ceder control de los activos, agregaron.

 

Al respecto, el director general de Megacable, Enrique Yamuni, aseguró que por el momento no les interesa establecer una asociación o fusión con Telefónica Movistar, salvo el acuerdo comercial que ya tienen.

 

“Nosotros siempre hemos estado platicando con mucha gente sobre alianzas, pero con nadie en específico, ahora ya tenemos una alianza comercial y no hemos tenido más pláticas fuera de eso”, afirmó.

 

La empresa tiene un contrato para una operación virtual móvil que le permite a Megacable ofrecer el servicio de telefonía celular.

 

Consultadas al respecto, tanto Telefónica Movistar como Grupo Iusacell declinaron hacer comentarios al respecto. La empresa española se concretó a decir que es ajena a este tipo de rumores.

 

Por separado, otras fuentes agregaron que Telefónica está trabajando con Banco Santander y BBVA para concretar la compra, alianza o fusión.

 

Abel Hibert, ex comisionado de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), señaló que una posible fusión entre Movistar y Iusacell -que conjuntarían 27 por ciento de las líneas móviles en el País- le daría a la nueva empresa ahorros y más elementos para competir contra Telcel en cuestión de precios.

 

Agregó que el Ifetel podría ponerle trabas a Movistar, especialmente si se alía con otro operador móvil.

 

“Desde el punto de vista de un regulador de competencia, siempre es mejor tratar con tres participantes que con dos. Es más fácil que dos participantes en un mercado tengan estrategias cooperativas, lo que puede llevar a que se coludan”, consideró.

 

Además, Telefónica y Iusacell tienen en conjunto más espectro radioeléctrico que Telcel, pese a que entre los dos tienen 27 millones de clientes, contra los 72 millones de la empresa de Carlos Slim.

 

Los voceros de Santander y BBVA se negaron a dar su postura.

Tienen historial

 

No es la primera vez que Telefónica hace alianzas o acuerdos con otros operadores de telecomunicaciones del País.

 

·Telefónica, Televisa y Megacable ganaron en junio del 2010 la licitación de un par de hilos de fibra óptica de la CFE, por los cuales pueden transmitir datos, voz y video.

 

·Telefónica y Megacable lanzaron Megacel en octubre del 2011, una oferta de cuádruple play (Internet, televisión, telefonía fija y móvil).

 

·En junio del año pasado, Telefónica y Iusacell firmaron una alianza estratégica para ofrecer una sola red a la que tendrían acceso los usuarios de ambas empresas de telecomunicaciones.

 

 

Twitter supera en valor a Televisa y TV Azteca juntas

El Financiero

Mario Maldonado

13 de noviembre de 2013

 

La revolución de la industria tecnológica está transformando al mundo… y a sus millonarios. En estos tiempos los imperios se construyen en menos de siete años y sus fundadores se convierten, de un ‘plumazo’ (como los creadores de Twitter), en los nuevos magnates globales.

 

La reciente oferta de acciones de Twitter, por ejemplo, catapultó a Evan Williams a la lista de multimillonarios. El cofundador de la red social aumentó su fortuna a 2 mil 600 millones de dólares tras la colocación de Twitter en el NYSE. Con esto supera la riqueza personal de empresarios mexicanos como Emilio Azcárraga, la cual asciende a 2 mil 500 millones de dólares, según Forbes. El patrimonio de este emprendedor también es mayor que el de empresarios mexicanos de tradición como Carlos Hank, Roberto Hernández y Alfredo Harp.

 

Twitter, también, vale más que algunas de las empresas mexicanas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Su market cap asciende a 23 mil 700 millones de dólares, mientras que el de Televisa, por ejemplo, es de 17 mil millones y el de TV Azteca, apenas suma mil 500 millones de dólares, con lo cual, las dos grandes televisoras de México –y en el caso de Televisa del mundo de habla hispana–, no alcanzan juntas el valor de la red social que hasta ahora no es rentable.

 

Twitter facturó 317 millones de dólares en 2012 y reportó una pérdida neta de 79 millones. En contraste, las ventas de Televisa superaron los 5 mil 600 millones de dólares y su flujo operativo fue mayor a los 2 mil 153 millones de dólares.

 

Otro caso de una empresa con menos de 10 años, pero con unexplosivo crecimiento, es Facebook. Esta red social tiene un valor de capitalización de 114 mil millones de dólares, casi el doble del de América Móvil (que asciende a 74 mil millones), la empresa de telecomunicaciones más extensa de América Latina propiedad de Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo.

 

El boom de estas redes sociales se debe al número de usuarios que tienen (Facebook con mil millones y Twitter 230 millones) y al potencial para monetizarlos a través de la publicidad. Sin embargo, la euforia causada por Twitter en su reciente debut en la Bolsa de Valores de Nueva York es, para muchos analistas e inversionistas, injustificada.

 

 

De Swaan recomendó a Virgin renegociar su contrato con Movistar

El Economista

Unidad de Reportajes Especiales

12 de noviebre de 2013

 

Como parte de su asesoría al fondo de inversión Tresalia, Mony de Swaan hizo varias propuestas para Virgin Mobile. En una de ellas le sugiere aprovechar la experiencia que se tiene para poder usar la banda de 700 MHz y la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad, todo ello producto de la nueva Ley de Telecomunicaciones.

 

En un documento enviado a Tresalia el 29 de octubre a las 2:36 horas, el ex presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) explica a la empresa las opciones a las que puede acceder y las oportunidades que le brinda a Virgin Mobile la reforma de telecomunicaciones. De Swaan había dejado la presidencia del órgano regulador de telecomunicaciones apenas el 10 de septiembre pasado.

 

“La reforma va a generar nuevas oportunidades y alternativas para competencia y se abrirá una ventana importante para el desarrollo y la consolidación de los OMV (operadores móviles virtuales) como competidor en el mercado”, señala en su documento.

 

El lunes 11 de noviembre, El Economista reveló que De Swaan actúa como asesor de negocios en el sector de las telecomunicaciones, pese a que su proceder como ex presidente de la Cofetel está sujeto a los Artículos 8 y 9 de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, que le prohíbe involucrase en negocios con empresas reguladas por dicho órgano durante un año contado a partir de la fecha en la que se separó de su cargo.

 

A pesar de estas restricciones, el ex funcionario asume un papel pleno de consejero o asesor. Hace recomendaciones a Tresalia y le advierte sobre Virgin Mobile o VMM. Tresalia es un fondo de inversión encabezado por María Asunción Aramburuzabala que está en proceso de adquirir una participación en Virgin. Le aconseja que haga una renegociación del contrato que tiene firmado con Telefónica Movistar o TEMM porque podrían traducirse en una excesiva dependencia y no aprovecharía la apertura de la fibra oscura de la CFE y la banda de 700 MHz.

 

“El contrato no incluye ciertas fortalezas que deberían ser destacadas, como la independencia de VMM para tener su propia estrategia de la tarjeta SIM y los teléfonos, o las condiciones en que se obtienen bloques completos del número asignado. Sin embargo, creemos firmemente que una renegociación del contrato es de suma importancia, esta renegociación debe considerar la nueva ley de telecomunicaciones. Estas condiciones son necesarias para hacer cualquier inversión”, advierte en su papel de consultor. El documento está disponible en el sitio web de El Economista.

 

Abiertamente, el ex funcionario señala que “Tresalia está abierta a seguir explorando, con VMM, la posibilidad de invertir de manera conjunta”. Pero se requiere analizar esta inversión tomando en cuenta el proceso legislativo, que está actualmente en curso y la renegociación del contrato con TEMM.

 

 

La asesoría de Mony de Swaan a Tresalia sobre Virgin

El Economista

Redacción

12 de noviembre de 2013

 

Mony de Swaan, ex consejero presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), trabaja con la consultora McKinsey en la asesoría al fondo de inversión Tresalia y a la telefónica Virgin Mobile, que ha anunciado el comienzo de sus operaciones en México para el próximo año.

 

La revelación se basa en documentos en poder de El Economista: un análisis de cinco cuartillas que De Swaan envió a colaboradores de McKinsey, Tresalia y Virgin y en los que detalla las fortalezas y debilidades de la participación del fondo de inversión en la compañía propiedad de Richard Branson.

 

De acuerdo con la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, De Swaan está impedido a usar, “en provecho propio o de terceros, la información o documentación a la que haya tenido acceso en su empleo, cargo o comisión”.

 

Los documentos que se presentan a continuación, íntegros, revelan que De Swaan utilizó información privilegiada que obtuvo como consejero presidente de la Cofetel, cargo que dejó en septiembre pasado.

 

 

¿Engañó De Swaan al Pacto por México?

El Economista

Gerardo Soria

12 de noviembre de 2013

 

El lunes pasado, El Economista publicó en primera plana un reportaje sobre el trabajo que realiza Mony de Swaan, ex Presidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones, para algunas empresas del sector, concretamente para el operador móvil virtual Virgin Mobile, del británico Richard Branson, y para el fondo de inversión Tresalia, de María Asunción Aramburuzabala. Nada mal para un funcionario público que hace tres años no sabía nada de telecomunicaciones.

 

Más allá de la violación a la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, que le impide trabajar para sus ex regulados durante un año (él, que siempre criticó a aquellos que hemos optado por representar los intereses de las empresas del sector), y de la posible comisión del delito de ejercicio indebido del servicio público por utilizar información a la que tuvo acceso en virtud de su cargo, el reportaje de El Economista hace preguntarnos si De Swaan engañó al Consejo Rector del Pacto por México, del que forma parte su mentor y amigo Juan Molinar Horcasitas, para que se incorporara a la Constitución la nueva red estatal que monopolizará las frecuencias de 700 MHz, parte del espectro en 2.5 GHz y la red troncal de la Comisión Federal de Electricidad, en un experimento que no se ha llevado a cabo en ningún país del mundo (creo que Kenia lo intentó, pero la realidad lo obligó a corregir el rumbo).

 

De manera retórica y demagógica, se ha pretendido vender la idea de esta red paraestatal como la única manera de fomentar la inversión en infraestructura de banda ancha que tanto requiere el país. El problema es que el dinero para su construcción y operación tiene que salir de algún lado y necesariamente se necesitarán subsidios públicos. En las últimas semanas, como consecuencia de la negociación del paquete hacendario, se desató el debate sobre la contraprestación que esta empresa paraestatal debería pagar al Estado por el uso y explotación del espectro radioeléctrico. Algunos legisladores de izquierda junto con socios de De Swaan pretendían que esta red no pagara contraprestación alguna, lo que de inmediato implicaba una transferencia de recursos del erario público a los socios privados de la paraestatal y a sus eventuales clientes. Casi de pizarrón: Rosa Luxemburgo y Noam Chomsky hubieran detectado de inmediato el subsidio público para ganancias privadas.

 

Pero Mony de Swaan es un hábil encantador de serpientes y nuestra clase política no se caracteriza por su sutileza y profundidad de análisis a la hora de tomar decisiones. Ahora, con el engendro en la Constitución, Mony de Swaan vende a sus clientes las ventajas de comprar servicios a una red subsidiada, en detrimento de los operadores privados que sí han invertido en infraestructura. Dudo mucho que Sir Richard meta un centavo en las sierras de Oaxaca o Guerrero, pero sí lo veo colgándose del bebé del Pacto por México en Polanco y Santa Fe.

 

Peor aún, en el documento en poder de El Economista, De Swaan, de manera explícita, ofrece sus servicios para la redacción de la legislación secundaria en materia de telecomunicaciones en beneficio de sus clientes. ¿Será que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes lo contrató para este fin y pretende cobrar por los dos lados, o simplemente cuenta con la ayuda de Molinar Horcasitas?

 

Ahora que empieza a salir a la luz la punta del iceberg, sería muy conveniente que el Instituto Federal de Telecomunicaciones empiece a ejercer su autonomía respecto del pasado y ponga especial atención en Luis Lucatero y otros infiltrados de De Swaan en ese instituto. ¡Ah! Y de paso también valdría la pena que platicaran con sus pares de la Federal Communications Commission de los Estados Unidos, para ver qué opinan sobre la adopción por parte de De Swaan y compañía del estándar asiático para la red de 700 MHz. Seguramente se sorprenderán.

 

Mony de Swaan cabildea y asesora a Virgin Mobile

El Economista

Unidad de Reportajes Especiales

11 de noviembre de 2013

 

Como presidente de la Cofetel, Mony de Swaan Addati otorgó la autorización a Virgin Mobile para operar en México, el 18 de noviembre del 2011. Un año y meses después, contrató a la consultora McKinsey para que elaborara un informe sobre la conveniencia de crear una red abierta de telecomunicaciones en la banda de 700 MHz propiedad del Estado mexicano.

 

Ahora, a unas semanas después de dejar la Cofetel, el ex funcionario se ha convertido en asesor y cabildero de la firma de inversión Tresalia y de Virgin Mobile, que ha anunciado el comienzo de sus operaciones en México para el próximo año.

 

El ex Presidente de la Cofetel trabaja con McKinsey en la asesoría de Virgin y Tresalia. El Economista tiene en su poder documentos que dejan claro este vínculo.

 

De Swaan recomienda a sus asesorados utilizar los recursos públicos del Estado mexicano para la operación de Virgin Mobile en México; llevar a cabo acciones para que pasen desapercibidos incumplimientos del permiso que -en su Presidencia- otorgó la Cofetel a Virgin Mobile para operar en el país e implementar un plan de cabildeo para “participar”, por su conducto, en el proceso legislativo de redacción y discusión de la legislación secundaria vinculada con la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones.

 

Esta asesoría es ilegal, de acuerdo con los artículos VIII y IX de la Ley de Servidores Públicos. Como ex Presidente de la Cofetel, está impedido para trabajar en el sector de telecomunicaciones durante un año posterior al fin de sus actividades, ocurrido en septiembre pasado. El inciso B del Artículo IX de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos indica: “(el funcionario) no usará en provecho propio o de terceros, la información o documentación a la que haya tenido acceso en su empleo, cargo o comisión”.

 

Más allá del incumplimiento de esta ley, son varias las coincidencias que arrojan una sombra de duda sobre los últimos meses de gestión del ex Presidente de la Cofetel.

 

En la mesa del Pacto por México, Mony de Swaan incidió para impulsar, en la iniciativa de reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, que el Estado mexicano comprometiera una cantidad multimillonaria en la creación de una red de telecomunicaciones en la banda de 700 megahercios (MHz).

 

En este proyecto, resultó fundamental la contratación de la consultora McKinsey, que elaboró un estudio por el que Cofetel pagó un monto cercano a 100 millones de pesos. Según declaraciones hechas en abril del 2013 por De Swaan, el documento indicaba que una red abierta sería más eficiente que licitar el espectro.

 

Una licitación implicaría que los aspirantes a utilizar la banda tendrían que pagar una contraprestación al Estado mexicano, valorada en varios millones de dólares.

 

Sin embargo, el optar por una red abierta “ahorraría” esa inversión inicial a los empresarios interesados en entrar al mercado. La Cofetel mantuvo oculto el informe de McKinsey durante varias semanas, hasta que la presión mediática obligó a su entonces Presidente a hacerlo del conocimiento público.

 

PODER Y ABUSO DE LA INFORMACIÓN

 

La información en poder de El Economista constata que la trama urdida por Mony De Swaan y secundada por el despacho McKinsey está siendo utilizada ahora por ambos para dar servicios como “consultores” a Virgin Mobile, empresa británica de telefonía móvil, propiedad del magnate Richard Branson, y a Tresalia, firma de inversión encabezada por María Asunción Aramburuzabala, que aportaría fondos a la primera para su incursión como proveedor virtual de telefonía en México.

 

El entramado de intereses que se deriva de esta relación explicaría las declaraciones de Mony de Swaan en las que se manifiesta en contra de que sea el Congreso el que fije los montos de los pagos de derechos por el uso de las bandas de 700 MHz y de 2.5 gigahercios (GHz). Destaca la supuesta necesidad de que se hagan “sacrificios importantes en cuanto a recaudación inicial por parte del espectro a cambio del compromiso de cobertura universal”, con lo cual el ex Presidente de la Cofetel pretende que la empresa británica de telefonía celular aproveche recursos estatales sin pagar por ellos.

 

Las declaraciones de De Swaan como experto y ex funcionario van en la misma línea argumental que las recomendaciones que propone en un escrito a sus clientes Eduardo Holschneider y Stefan Okhuysen, directivos de Tresalia. Esta firma de capital requirió la asesoría de De Swaan como parte de un proceso de toma de decisiones para invertir en Virgin Mobile de México.

 

El documento, enviado por De Swaan a sus asesorados el 29 de octubre del 2013, hace referencia al uso de recursos públicos, junto con otras ventajas derivadas de la reforma de telecomunicaciones para que Virgin Mobile pueda consolidarse como operador de telefonía móvil sin realizar inversión alguna y evite pagar derechos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

 

En las reuniones sostenidas con representantes de Virgin Mobile y de Tresalia, Mony de Swaan ha sido acompañado por Peter Bauer, quien en informaciones difundidas por la agencia Reuters, aparece ligado a conflictos de interés con el ex titular de la Cofetel, luego de que obtuviera contratos por más de 120,000 dólares como asesor del extinto órgano regulador.

 

Las maniobras que el ex titular de la Cofetel hizo muestran también -dicen especialistas- que una mesa política como la del Pacto por México fue influida con información sesgada para tomar decisiones de carácter técnico. La serie de acciones concertadas por Mony de Swaan y la consultora Mckinsey, que hoy se traducen en negocios para ambos, revelan una trama de manejos que deberán ser investigados al interior del recién creado Instituto Federal de las Telecomunicaciones y en otras instancias gubernamentales.

 

La Presidencia de De Swaan en la Cofetel comenzó en julio del 2010 y terminó en septiembre del 2013. Estuvo marcada por una sucesión de conflictos y cuestionamientos. Apenas el pasado 6 de noviembre, la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado avaló, por unanimidad, un acuerdo para solicitar a los titulares de la Secretaría de la Función Pública y de la Auditoría Superior de la Federación conclusiones sobre las indagatorias realizadas sobre el posible ejercicio y uso irregular de recursos públicos por parte del ex funcionario. Este punto de acuerdo hace referencia explícita a la denuncia interpuesta por la diputada federal Lilia Aguilar Gil en contra del ex Presidente de la Cofetel.

 

Utilizar los recursos públicos del Estado mexicano para la operación de Virgin Mobile en México.

 

Rechazar el contrato que Virgin Mobile firmó con Telefónica Movistar (señalada como TEMM), para lo cual propone varios elementos de asesoría generados en la Cofetel.

 

Llevar a cabo diversas acciones para que pasen desapercibidos los incumplimientos del permiso que la Cofetel otorgó bajo su Presidencia a Virgin Mobile para operar en México. (Irregularidades que, por cierto, el mismo De Swaan reconoce en su escrito debieron ser sancionadas durante su gestión).

 

Implementar un plan de cabildeo para “participar”, por su conducto, en el proceso legislativo de redacción y discusión de la legislación secundaria vinculada con la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones.

 

Va por mercado de jóvenes

 

Virgin, operador virtual que arranca en 2014

 

En noviembre del 2011, Virgin Mobile recibió la autorización para operar el servicio de telefonía móvil en México bajo el esquema de Operador Virtual Móvil por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones.

 

Este esquema de operador virtual móvil se refiere a la reventa al menudeo de minutos y capacidad que le compra a otro operador establecido al mayoreo. Implica una estrategia de mercadeo a segmentos específicos de consumidores.

 

El objetivo de Virgin sería concentrarse en el mercado de la población joven. Aspira a tener 5 millones de usuarios en el 2020, equivalentes a 5% del mercado mexicano.

 

La compañía Virgin Mobile es propiedad del magnate Sir Richard Branson y se suma a un portafolio de más de 400 empresas de viajes, entretenimiento y estilo de vida, principalmente.

 

México es el octavo mercado en el que incursiona Virgin en América Latina. Ya está en Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Argentina, Perú y Uruguay. A escala internacional, se encuentra principalmente en países de habla inglesa: Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Canadá, India y Sudáfrica.

 

La competencia en México no será vía precio, dado que deberá comprar capacidad a los operadores actuales, pero se puede esperar que el diferenciador sea la estrategia publicitaria dirigida a jóvenes con intereses afines al resto de las empresas del conglomerado Virgin.

 

Actualmente, Maxcom y Megacable ya operan virtualmente con la infraestructura de Telefónica, sus modelos de negocios convergentes son distintos; es decir, estas empresas utilizan sus redes fijas y las complementan con las móviles para vender paquetes de doble, triple y cuádruple play.

 

En el informe correspondiente al tercer trimestre del 2013, la empresa Telefónica Movistar anunció que había llegado a un acuerdo con Virgin Mobile, a través del cual este operador virtual le compraría minutos, o sea el derecho a usar su infraestructura.

 

En ese mismo informe, Telefónica menciona que otra empresa que le comprará minutos para funcionar como operador virtual es Coppel, que opera tiendas departamentales y empresas de servicios financieros.

 

El principal reto de Virgin Mobile será encontrar el modelo que provea incentivos tanto para ellos como para el operador mayorista que les ofrezca la capacidad de su red para funcionar en una competencia cooperativa en la que los beneficios de ser parte de la misma red sean mayores a los beneficios de la acción individual.

 

 

Pedirá Lozano que se investiguen nexos de De Swaan con Virgin

El Economista

Claudia Juárez Escalona

11 de noviembre de 2013

 

Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes en el Senado, presentará esta semana un punto de acuerdo para que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Secretaría de la Función Pública (SFP) investiguen el presunto vínculo entre Mony de Swaan, ex Presidente de la extinta Cofetel, con Virgin Mobile en México.

 

Explicó que, al dejar De Swaan de ser funcionario, no es posible que se le cite a comparecer en el Senado; por ello, presentará el punto de acuerdo, que se someterá a aprobación de la comisión de Comunicaciones y Transportes, para que intervengan la ASF y la SFP.

 

“Que ellos definan qué procedería, porque se presume la responsabilidad de Mony de Swaan, y (que) se apliquen las sanciones correspondientes. Si está vinculado con las dos empresas y están siendo asesoradas por él, tiene que ser sancionado y podría ser inhabilitado”, recordó el legislador.

 

El Economista dio a conocer que Mony de Swaan Addati, en su calidad de Presidente de la Cofetel, otorgó la autorización a Virgin Mobile para operar en México el 18 de noviembre del 2011. Más tarde, contrató a la consultora McKinsey para que elaborara un informe sobre la conveniencia de crear una red abierta de telecomunicaciones en la banda de 700 MHz, propiedad del Estado mexicano.

 

Documentos en poder de El Economista dan cuenta de que, tras su salida de la Cofetel, De Swaan se ha convertido en asesor y cabildero de la firma de inversión Tresalia y de Virgin Mobile, que ha anunciado el comienzo de sus operaciones en México para el próximo año. Trabaja con McKinsey en la asesoría de Virgin y Tresalia.

 

Lozano Alarcón explicó que al “tener información privilegiada, (De Swaan) tendría forma de incidir y hacer inequitativos distintos procesos de competencia. Y hablar de un caso por el que las empresas podrían pagar menos al Estado significaría un daño al erario”.

 

OTRO PUNTO

 

La semana pasada, la Comisión de Comunicaciones y Transportes aprobó el punto de acuerdo que presentó el senador Marco Antonio Blásquez, secretario de dicha Comisión, para que la ASF y la Función Pública presenten los avances de la investigación que se inició en contra de De Swaan por los contratos por más de 100 millones de pesos que por asignación directa otorgó a la Universidad Autónoma del Estado de México y a Enapsys México.

 

 

De Swaan responde a El Economista: “Niego cualquier relación”

El Economista

Redacción

12 de noviembre de 2013

 

Ciudad de México, Distrito Federal

Noviembre 11, 2013

C. Luis Miguel González

Director General Editorial

Periódico El Economista

 

P R E S E N T E

 

Me refiero a la nota publicada en la edición del día de hoy del periódico que usted dirige, titulada “Mony de Swaan cabildea y asesora a Virgin Mobile”.

 

1. Durante mi gestión como Comisionado Presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), enviar cartas aclaratorias a El Economista fue una práctica común ante publicaciones que sistemáticamente ignoraron el principio más elemental del ejercicio periodístico, consistente en recabar y contrastar fuentes de información y respetar el derecho de las personas involucradas a ofrecer su versión de los hechos. De nueva cuenta, lamento que El Economista prefiera presentar una nota con elementos dolosos y tergiversados.

 

2. Niego categóricamente que entre un servidor y la compañía Virgin Mobile exista relación laboral o contrato de prestación de servicios —ni de asesoría, ni de cabildeo ni de ningún otro tipo. Lo propio afirmo respecto de la empresa consultora McKinsey, con quien no me vincula contrato ni relación laboral alguna.

 

3. Ni en el pasado ni hoy he recomendado a nadie, como la nota asegura, “llevar a cabo acciones para que pasen desapercibidos incumplimientos” de ningún Permiso.

 

4. Es falso que las leyes vigentes consignen una prohibición para “trabajar en el sector telecomunicaciones”, como afirma la nota periodística. Las leyes prohíben a los ex servidores públicos usar información reservada y/o procurar influencia alguna derivada de la función que desempeñaron. Manifiesto que en ningún caso he violado ni violaré mis obligaciones como ex Presidente de la Cofetel.

 

5. Mi posición respecto de la valuación del espectro radioeléctrico en este país es pública y notoria desde el inicio de mi gestión.

 

Siempre abogué por la puesta en el mercado de espectro accesible que permitiera fomentar la competencia y ampliar la cobertura de servicios de telecomunicaciones y radiodifusión. Así lo hice en las licitaciones 20-21, así lo hice en el Programa Licitatorio de Televisión y cualquier otra banda del espectro. El más mínimo ejercicio periodístico de investigación habría constatado que esta posición no responde a un interés o momento particular, sino a una concepción general, consistente desde 2010.

 

En ejercicio de mi derecho de réplica, en los términos del artículo 27 de la Ley de Imprenta, solicito la publicación íntegra de esta carta.

 

Atentamente, Mony de Swaan

 

 

Respuesta de El Economista a Mony de Swaan:

 

Estimado Mony de Swaan:

 

En su carta, usted no menciona una sola palabra de su asesoría a Tresalia. Dice la verdad a medias cuando afirma que no trabaja para Virgin. Usted asesora a Tresalia, un fondo de inversión que proyecta tomar una participación en Virgin Mobile de México.

 

Sus recomendaciones a Tresalia implican el uso de información que usted obtuvo como Presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). En este cargo, usted otorgó el permiso para operar a Virgin Mobile en México y participó en la definición e implementación de la política de telecomunicaciones, esto tiene que ver con el uso de la banda de 700MHz y con la definición de condiciones de entrada de los competidores. El estudio encargado a McKinsey es relevante porque implicó una erogación de recursos públicos por 100 millones de pesos en una adjudicación directa, es decir, no fue licitada. No es un hecho menor que ahora usted esté trabajando con ellos como parte del cuerpo asesor de Tresalia en un tema relacionado con el sector de telecomunicaciones. De todo esto, usted no ofrece ninguna explicación o argumento.

 

La prohibición de que el ex Presidente de la Cofetel trabaje en una asesoría o cabildeo en el sector de telecomunicaciones cae claramente en los supuestos establecidos en los artículos 8 y 9 de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

 

En el apartado XII del artículo 8 dice: “Todo servidor público deberá abstenerse de solicitar, aceptar o recibir por sí o por interpósita persona, dinero, bienes muebles o inmuebles … donaciones, servicios, empleos, cargos o comisiones para si … que procedan de cualquier persona física o moral cuyas actividades profesionales, comerciales o industriales se encuentren directamente vinculadas, reguladas o supervisadas por el servidor público de que se trate en el desempeño de su empleo, cargo o comisión y que implique intereses en conflicto. Esta prevención es aplicable hasta un año después de que se haya retirado del empleo, cargo o comisión”.

 

El subrayado en itálicas y con negritas enfatiza dónde está el problema. Usted acaba de dejar el cargo de Presidente de la Cofetel y ya está trabajando para una empresa que está a punto de competir en el sector que usted reguló. Colabora en ese trabajo con otra empresa a la que la dependencia que usted encabezaba le pagó 100 millones de pesos para elaborar un estudio. Existe una prohibición legal para que se contrate como asesor o cabildero en el sector de telecomunicaciones. Esta prohibición dura un año y se terminará en septiembre del 2014. La prohibición tiene sentido porque se trata de actividades que estuvieron directamente vinculadas, reguladas y supervisadas por usted. Si alguien lo contrata para labores de asesoría y/o cabildeo, obtiene ventajas derivadas de la posición que usted ocupó hace apenas nueve semanas. El ex Presidente de la Cofetel estaría lucrando de forma indebida y actuando en contra de la ley.

 

Usted no ha negado que esté trabajando para Tresalia, fondo de inversión que pretende asociarse a Virgin Mobile de México.

 

Dejemos que los lectores juzguen la validez de los argumentos contenidos en su carta y en el trabajo publicado por El Economista.

 

En la medida en que es un asunto de interés público, solicitamos a las autoridades pertinentes que tomen cartas en el asunto.

 

 

San Lázaro: leyes secundarias para telcos, hasta febrero

El Economista

Julio Sánchez Onofre

11 de noviembre de 2013

 

Ante la premura con que se discutirán las leyes secundarias a la reforma al sector de telecomunicaciones, quedan dos caminos en el Congreso: aprobar de manera “exprés” la propuesta que envíe el Ejecutivo en los próximos días o abrir las discusiones a la sociedad, lo que podría retrasar su promulgación hasta febrero del próximo año.

 

“O hacemos buenas leyes con la participación de la ciudadanía sin cumplir el plazo, o cumplimos el plazo sin tener la participación de la ciudadanía y lo hacemos en diciembre. Prefiero una buena Ley con un buen análisis que pudiera ser votado en febrero, a una discutida exprés rápida para el 9 de diciembre”, dijo Juan Pablo Adame, presidente de la Comisión Especial de Agenda Digital y Tecnologías de la Información de la Cámara de Diputados.

 

De acuerdo con lo establecido en las reformas constitucionales al sector de telecomunicaciones, la ley secundaria deberá emitirse por el Congreso a más tardar el 9 de diciembre.

 

Durante la celebración de los Diálogos Legislativos por un México Digital, el legislador dijo que la propuesta del Ejecutivo aún no llega a manos del Congreso.

 

A finales del mes pasado, el Secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, dijo que el Ejecutivo entregaría la propuesta para que fuera discutida y aprobada en tiempo y forma.

 

“Si nos mandan (la propuesta) la siguiente semana, tendremos muy poco espacio y nulificaría la participación de la sociedad”, advirtió el legislador.

 

Las leyes secundarias para el sector de telecomunicaciones, de acuerdo con los expertos, materializará los caminos para impulsar el derecho de acceso a banda ancha de todos los ciudadanos.

 

También marcaría los caminos para impulsar desde la competencia en el sector, así como la evolución de la educación y gobierno a través de la tecnología, hasta aspectos de libertad de expresión en Internet con la entrada de los nuevos lineamientos relacionados con la propiedad intelectual contenidos en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés) que podría firmarse este año e iniciar su aplicación el próximo año.

 

OPERADORES EXIGEN YA LAS LEYES SECUNDARIAS

 

Pero la iniciativa privada no comparte esta propuesta de extender las discusiones.

 

“No lo preferimos (que se extendieran las discusiones hasta el próximo año). Nos gustaría que ya saliera la ley secundaria y que haya el tiempo suficiente para su discusión. Si se publicara hoy tendríamos el tiempo suficiente”, dijo en entrevista el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones (Canieti) región centro-sur, y vicepresidente de Telefónica México, Miguel Calderón.

 

Y otro de los pendientes que tiene el gobierno federal es la publicación de la Estrategia Digital Nacional, que contendrá la política transversal de modernización y desarrollo tecnológico en el país, de acuerdo con lo que anteriormente ha mencionado su coordinadora Alejandra Lagunes.

 

Erick Huesca, presidente de la Fundación para el Conocimiento y la Cultura, y el legislador por el PAN, Juan Pablo Adame, coincidieron durante el foro que la falta de una política rectora propiciará que continúen esfuerzos aislados como el otorgamiento de tabletas a niños –como lo han hecho el Ejecutivo y el Gobierno del Distrito Federal– sin una estrategia para el aprovechamiento productivo de las tecnlogías desde generaciones tempranas.

 

“No tenemos una visión de producción, sino una visión de consumo de contenidos. Tenemos que habilitar a los niños a que produzcan e innoven. Entonces ya podremos fortalecer la innovación”, dijo Huesca.

 

La urgencia para iniciar los esfuerzos coordinados es fundamental para perfeccionar las políticas públicas en el desarrollo tecnológico e incrementar la competitividad del país, comentó Claire Martin, editora y jefa de contenidos de la agencia de inteligencia de información Kantar.

 

“Las tecnologías digitales dan una oportunidad emocionante alrededor del mundo para intentar algo, ver si funciona y si no, detenerse y hacer otra cosa pero se necesita empezar con la Estrategia Digital y políticas como la del gobierno de datos abiertos”, dijo.

 

“Las tabletas gratis no son la respuesta. Se necesitan programas para enseñar a crear software y que la gente empiece a utilizarlas”, agregó.

 

 

Derechos por el espectro y la falsa contrarreforma

El Economista

Gerardo Flores Ramirez

11 de noviembre de 2013

 

En los últimos días se han escuchado diversas voces vinculadas con el sector de telecomunicaciones, algunas especializadas -otras de plano no conocen en lo absoluto de lo que hablan- manifestándose en contra de que los concesionarios paguen al Estado mexicano derechos por el uso, aprovechamiento o explotación del espectro radioeléctrico, particularmente por lo que se refiere a las bandas de frecuencias de 700 MHz y 2.5 GHz, sobre las cuales el Congreso de la Unión determinó -en un artículo transitorio de la Ley Federal de Derechos- que una vez que se haya definido el modelo y uso asociado de dichas bandas, el Ejecutivo federal, en coordinación con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), propondrá al primero el monto de los derechos que podrían cobrarse por el uso de dichas bandas.

 

Las más absurdas de las opiniones se centran en destacar que la determinación del Congreso señalada representa una contrarreforma en materia de telecomunicaciones, toda vez que, a su juicio, el establecimiento de derechos por el uso de espectro radioeléctrico vulnera la autonomía del Ifetel. Es obvio que tales analistas olvidan la diferencia entre los derechos que históricamente han sido fijados por el Congreso en la Ley Federal de Derechos y las contraprestaciones por los actos administrativos que anteriormente eran facultad del Ejecutivo federal, como el otorgamiento de concesiones o autorización de servicios adicionales, mismos que ahora efectivamente corresponden al Ifetel.

 

Sin duda alguna, algo que ha causado un gran escozor entre los analistas es el hecho de que la disposición transitoria establecida por el Congreso indique que el Ejecutivo federal y el Ifetel deberán coordinarse para proponer los derechos de las bandas de 700 MHz y 2.5 GHz. Sin duda alguna, lo anterior deviene de una lectura aislada de dicha disposición transitoria. Para entender que una coordinación institucional no es una blasfemia constitucional, basta leer el artículo decimosexto transitorio de la reforma constitucional que estableció que el Estado, a través del Ejecutivo federal, en coordinación con el Ifetel, garantizará la instalación de una red pública compartida de telecomunicaciones en la banda de 700 MHz, a la que se refiere justamente el transitorio adicionado a la Ley Federal de Derechos.

 

Un asunto curioso es que aún no se ha definido monto alguno para los derechos de las bandas de frecuencias mencionadas, y ya existan, de manera prematura, muchos desgarres de vestiduras por el supuesto impacto negativo que éstos tendrán, tanto por lo que hace a los planes de inversión para las redes asociadas, como sobre la facultad del Ifetel para establecer contraprestaciones por el otorgamiento de concesiones o autorización de servicios adicionales.

 

Ya lo he dicho antes aquí, existe una falsa tesis que supone que entre menos se cobre por el espectro, o que de plano no se cobre nada, más rápido se desplegará la infraestructura para explotar ese espectro. La evidencia internacional es contundente para rechazar tal tesis.

 

A quienes preocupa que el Estado mexicano haya devuelto a los concesionarios parte de lo cobrado por derechos, hay que decirles que al día de hoy no se ha devuelto peso alguno de lo recaudado. De hecho, entre el 2008 y el 2012, el Estado mexicano recibió de los concesionarios que usan, aprovechan y explotan el espectro radioeléctrico -únicamente por concepto de derechos- cerca de 12,600 millones de pesos del 2013. Eso es lo que han pagado quienes enfrentarían la distorsionante competencia de una o dos redes que no paguen derechos. Ello resulta absurdo en sí mismo.

 

*El autor es Senador de la República.